TOTAL RECALL


 

The Sound son “el grupo maldito”.

 

Musicalmente, al mismo nivel de cualquiera de sus contemporáneos. Para mí, mejores.

Las letras no eran de inquietud adolescente, ni de fantasías tecnológicas tan de moda en los 80, nada de tonterías. Profundas y dramáticas.

Una de mis frases preferidas, en “New dark ages”: “desde los lugares más seguros vienen las palabras más valientes”.

Pero no consiguieron nada. Nada. Nunca.

¿Por qué? Porque no tenían la imagen adecuada, porque no decían frases para llenar titulares en las revistas. Porque no eran domesticables.

 

Adrian Borland cantaba muy bien. Y su personalidad era muy atractiva.

Su primer grupo, “The Outsiders” fueron los primeros en todo el Reino Unido en autoeditarse un disco. Eso es punk.

Luego, con “The Sound” se internó en terrenos más oscuros (post-punk), con resultados brillantísimos (“I can´t escape myself”).

Después de las buenas primeras críticas y nulos resultados comerciales, recibieron presiones de su discográfica para ser más comerciales. Por supuesto publicaron su disco menos accesible e introvertido (“All fall down”).

Cuando cambiaron de discográfica, el siguiente disco debería haber sido definitivo. Y lo es. No conozco a nadie al que no le guste la canción “Total Recall”, y mucho. A bote pronto, esto suele significar millones de copias vendidas. Esto ocurrió en 1985, y no ocurrió nada, nadie les hizo caso.

En 1987 Adrian Borland empieza a tener problemas psicológicos graves, en parte por la depresión ocasionada por la indiferencia de todo el mundo. Tienen que suspender la gira que les traería a España por primera y única vez, ya que su estado es un desastre: desorientación, desapariciones…

Después de la separación de The Sound en 1987, Adrian siguió con proyectos en solitario, luchando contra su enfermedad, hasta que la historia acabó en suicidio en 1999.

Prueba a escuchar “Total Recall”, con otra de mis frases favoritas “there must be a hole in your memory”.

Memorable.

 

SONIK DRAWER 2017

 

HONESTO Y MODESTO


De vez en cuando, hay que alimentar a nuestros demonios.

 

Debería ser fácil nombrar a tu grupo o cantante preferido, y debería ser igual de fácil nombrar al que más asco te da.

Como dijo alguien que se supone que es sabio, la elección de tus enemigos te define, así que debes tener cuidado al elegirlos.

Tampoco es para tanto, hombre. ¿A que no? O sí. Espere, usted lo que quiere es liarme.

 

¿Qué tienen en común Fito y los Fitipaldis, Los Suaves y Melendi? Es cierto que han hecho muchos malos discos, pero hay discos peores, musicalmente y en cuanto a letras, hay gente que canta aún peor y cuyas canciones son más desastrosas.

Entonces, ¿qué hace que estén en la liga de las estrellas? El concepto que tienen de la vida. No, es mucho peor, es el tono didáctico de “te voy a enseñar lo que es la vida”. Por ejemplo: hablando una vez sobre Los Suaves, me dijeron – una persona que ha estado en la cárcel sabe mucho de la vida, y te puede enseñar mucho con sus canciones.

A eso me refiero.

El ambiente de kalimotxo y los colegas, si yo te contara, estoy harto de todo tío, todo es una mierda. Todos los días igual, y las tías, qué quieres que te diga, es como todo. Harto de toda la vida currando para nada, otros se lo llevan todo. Yo solo quiero algo sencillo, mi churri y mis colegas, unas risas en el bareto de siempre, si yo te contara lo que he visto. Soy un tío legal, la vida es así, y hoy a ver si pillo cacho, o de lo otro, jaja, es como todo. Yo ya no me enfado, si no pasa nada, no es para tanto, con todo lo que he pasado, si te contara. Soy una buena persona, lo ves en mi cara, estoy lleno de buenos sentimientos, soy inocente. No te muevas mucho que estás bien en el barrio, aquí con los colegas y tu churri, las calles de siempre, tu sitio, no hay más, y el porro qué, ¿lo rulas?. Bueno tío, sin drogas, solo kalimotxo y cerveza que se sube a la cabeza, jeje. Un tío de verdad, buena persona.

 

Eso no es existencialismo, ni siquiera nihilismo. Es apología de la estupidez y la vagancia. Y es muy distinto, y es más despreciable cuanto más intenta disfrazarse de algo auténtico.

La posibilidad de cambiar las cosas, la contracultura, la necesidad de la pasión, del electroshock. Lo auténticamente oscuro, lo que sólo se sugiere, la magia.

Una chica sola en una ciudad enorme abrazándose a un libro de Stephen King como si fuera su Sagrada Biblia. Y para ella lo es.

A veces dan ganas de romper cosas. Y así debe ser. Siempre hay tiempo para ser un muerto en vida.

 

SONIK DRAWER 2017

 

GEORGE MICHAEL: HIS LAST CHRISTMAS


En el verano de 1986 se iba a acabar el mundo.

 

Se disolvían dos grupos fundamentales en el rock y el pop, Queen y Wham!, publicando singles en directo, respectivamente “Friends will be Friends” y “The edge of Heaven”.

Hay mucha diferencia entre Wham! y el resto de grupos pop de fans. La diferencia era George Michael, le gustaba a la cámara en los videoclips, a los chicos y a las chicas. Vamos, a todo el mundo. Además tenía talento, qué mas quieres.

Con su primer éxito “Wake me up before you go-go” se llevó de un plumazo al público adolescente femenino y al público gay, que renombró la canción como “Wank me up before you go-go”. Estaba incluido en su segundo disco de 1984, de nombre igualmente zafio “Make it big” (se refiere a tener éxito, claro, claro).

Queen se volverían a unir bajo tristes circunstancias, pero Wham! no volvieron, ni siquiera por la pasta. El bueno de George iba sobrado, el disco Faith en 1987 vuelve a ganar a cualquier solista orientado a las “nenas” que te puedas imaginar. Tanto comercial como artísticamente.

En 1990 se le ocurrió la feliz idea de luchar contra su multinacional Sony… y perdió. Como todos los que osaron hacer cosa.

En “Listen without prejudice”, se podía apreciar claramente el esfuerzo para ser tomado en serio, declaró mil veces que era su disco más sincero y personal. “Praying for time” es una pedazo de canción, con todas las letras, especialmente la letra. Pero se le criticó mucho porque para ser un disco tan sincero, no contenía ninguna referencia a su homosexualidad.

¿Seguro?, entonces la canción “Freedom” no sé de qué trata, ¿de la libertad para los presos políticos del Zaire?.

 

Es muy fácil criticarle. Facilísimo. Su carrera discográfica posterior, sus incidentes en los baños públicos, lo que quieras.

Pero no voy a hacerlo, porque es alguien que ha conseguido divertir de verdad y entretener a millones de personas, incluido a mí. Eso es más de lo que ha conseguido muchísima gente que conozco de primera mano.

Se murió en Navidad, cuando ponen en todos los sitios su canción más famosa. Ya que te mueres, que se vea que has dejado huella.

Le imagino en el más allá chillando “Freedom” a voz en grito, con coro de chicos como en la escena de Zoolander, cuando lavan el coche y suena “Wake me up…”. Pásatelo bien, chaval, te lo mereces.

 

 

P.D.

También estoy a favor del que falta, Andrew Ridgeley. Se casó con una de las chicas de “Bananarama” y le mola el surf.

Otro al que no le gusta nada divertirse. Su canción en solitario “Shake”, con su correspondiente vídeo censurado, es mejor que muchas carreras enteras de artistas aburridos que tienen el favor de no sé qué crítica.

 

SONIK DRAWER 2017